Antes
Después
Hola, soy Ana, y quiero contarles sobre la experiencia que he tenido durante este proceso. Pero primero que todo, quiero agradecerle inmensamente a mi consultora, Valentina. Quiero agradecerle por su increíble paciencia conmigo. Yo la admiro muchísimo y debo reconocer que ha tenido una paciencia enorme conmigo durante todo este proceso. Ella estuvo ahí todo el tiempo: me llamaba, me motivaba, me reconocía cualquier logro, por pequeño que fuera, porque yo tenía la tendencia a no reconocer ninguno de mis esfuerzos. Y ella me ha enseñado, durante el transcurso de este proceso, a reconocer mis logros y a sentirme orgullosa de mí misma.
Lo que me motivó a hacer el programa fue que realmente me estaba sintiendo fatal con mi salud. Me sentía como alguien de 120 años, no tenía motivación para vivir, me sentía agotada, fatal, y yo no quería seguir así. Eso fue lo que me motivó.
También fue una lucha, porque durante muchos años estuve luchando con mi peso. Hice todas las dietas imaginables y lo único que lograba era subir más y más de peso. Además, tenía muchísima ansiedad por comer. Otro objetivo que tenía era lograr que mi peso pudiera ser constante y controlado, pero era algo que no lograba. Aunque había hecho tantas dietas, no bajaba de peso; por el contrario, cada vez subía más. Sentía que mi cuerpo se había rebelado contra mí, que tenía una resistencia contra mí misma, y me sentía muy mal.
Durante el programa me sentí muy apoyada por mi consultora Valentina, quien me ayudó, me apoyó, respondió a mis preguntas y, sobre todo, tuvo muchísima paciencia conmigo. Y hablo de la paciencia porque pasé los primeros ocho meses pensando que el programa iba a ser lo mismo que las otras dietas. No estaba para nada motivada para hacerlo. Pensaba que eran muchas cosas las que tenía que cambiar: la alimentación, mis hábitos... Sentía que mi cuerpo estaba muy mal y que tenía demasiadas cosas en contra que no me iban a permitir lograrlo.
Pero lo logré.
Y siempre digo que también fue gracias a mi consultora Valentina, por su paciencia, su colaboración, por estar pendiente de mí y por reconocerme todos los logros.
Yo me siento muy bien. Antes tenía una ansiedad increíble por comer. Comía todo el tiempo, hasta que me dolía el estómago. Después hacía dietas y no bajaba de peso; al contrario, subía más. Me sentía frustrada y no tenía ningún aliciente.
Comencé a ver cambios cuando cambié mi alimentación. También comencé a sentir que tenía más energía. Y cuando comencé a tomar los suplementos, que para mí son una bendición, empecé a notar todavía más cambios. Todo el programa ha sido una bendición, es fabuloso.
Además, tenía otro problema: mi sueño era terrible. Muchas noches durante la semana no dormía absolutamente nada, o algunos días el sueño me llegaba hasta las 4 o 5 de la mañana. Cuando ya seguía el programa de manera constante, tenía una meta y un aliciente, y comencé a ver cambios también ahí: empecé a sentir sueño a las 8 o 9 de la noche. He visto muchos cambios en mí.
Me siento mucho mejor, en mi día a día y también en la ropa. He bajado dos tallas. Cuando comencé era una XL, pero en realidad todo me quedaba tan ajustado que parecía que necesitaba una XXL. La ropa se me reventaba. Ahora me siento mucho mejor, la ropa me queda mucho más cómoda y me siento diferente. Mi energía mejoró, mi digestión mejoró, la calidad de mi sueño mejoró y también mejoró mi estado de ánimo. Ya no tengo esa ansiedad de estar comiendo todo el tiempo.
Yo comía constantemente y me preguntaba: "¿Por qué engordo si no como tanto?". No comía tres veces al día grandes cantidades, sino que comía poquito, pero durante todo el día.
También noté mi cabello mucho mejor que antes.
Todo del programa me gustó. Aprendí a alimentarme, aprendí a conocer mi cuerpo y, sobre todo, aprendí a escucharlo. Ahora escucho mi cuerpo. Antes no lo hacía. Porque nuestro cuerpo habla, pero muchas veces nosotros no lo escuchamos; o lo escuchamos, pero lo ignoramos. Ahora aprendí a escuchar mi cuerpo, a valorarme más y a amarme más.
Incluso muchas personas me veían después y se quedaban admiradas. Me decían: "¡Qué bueno, Ana! ¿Encontraste un nuevo novio?". Y en realidad, mi nuevo novio era NaturalSlim.
Estoy muy feliz.
Yo realmente quiero, dentro de lo que pueda, seguir tomando mis suplementos y seguir cuidándome, porque esto no significa que ya terminó y que voy a volver a retomar mi antigua vida. Voy a continuar cuidándome, tomando mis suplementos, valorándome y valorando los pequeños logros de cada día. Eso fue algo que aprendí durante mi proceso.
Estoy muy feliz y agradecida, y siempre voy a hablar maravillas de NaturalSlim, porque realmente es algo que ayuda muchísimo. Y no es solamente que nos ayude a bajar de peso, sino que también puede ayudarnos a mejorar nuestro estado de ánimo y nuestra energía. Nos enseña a valorarnos, a amarnos, a ponernos en primer lugar y a ver la vida de otra manera. A aprender a mirar las cosas lindas, las cosas pequeñas y a valorarlas.
Estoy muy agradecida y siempre estaré agradecida con NaturalSlim. Seguiré recomendándolos y hablándoles a las personas de lo maravilloso que ha sido para mí, porque no se trata solamente de los suplementos, sino de una nueva forma de vivir. Es un cambio radical en nuestras vidas.
Creo que todos los que comenzamos pensamos que va a ser un intento más de tantos que hemos hecho, pero poco a poco comenzamos a ver cambios. Y son cambios que no solamente nos ayudan con nuestro peso, sino que también nos ayudan a sentirnos mejor en todos los sentidos, a valorarnos, a amarnos y a reconocer nuestros éxitos.
Muchas gracias. Estoy muy feliz y agradecida con mi consultora Valentina, con esta maravillosa firma, NaturalSlim, y con todo el equipo, porque reconozco que es un maravilloso equipo que está trabajando para que nosotros podamos tener productos que nos ayuden a cambiar nuestra vida y muchos aspectos de nosotros mismos.
También me parece muy importante hablar del fundador de este maravilloso programa, el señor Frank Suárez. Lamentablemente, él ya no está más acá, pero vive en nuestros corazones.
Yo seguí a Frank durante mucho tiempo y siempre pensaba: "¿Dónde voy a encontrar esos productos?". Una vez estuve llamando a mi hermano en Colombia y le dije que contara cómo estaba yo y que necesitaba los suplementos. Desde allá me respondieron con mucha responsabilidad y seriedad que yo tenía que recibir una consulta.
En ese momento pensé que no iba a poder conseguirlos, pero igual continué siguiendo sus enseñanzas.
Fue un logro muy grande cuando comencé a obtener pequeños resultados. Cada vez que lograba un resultado, me acordaba de Frank, de sus maravillosas enseñanzas y de todo lo que él nos dejó, de ese legado tan lindo que construyó. Le estoy agradecida de corazón. Y sé que él sigue viviendo en nuestros corazones.
Bendiciones.
